
Navegando por los sitios de fans de Twilight me he encontrado con una supuesta noticia que me disgusta y me preocupa un poco: las presuntas declaraciones de Monseñor Fransco Perazzolo, un consejero de cultura del Vaticano. Digo presuntas porque yo no he visto esta noticia publicada en ningún medio del Vaticano sino en Aciprensa_que desde que mintió descaradamente en el asunto del ex sacerdote Tomislav Vlasik perdió toda su credibilidad. Telecinco ya ni hablemos... pero aún así, como citan la fuente, sin enlazarla, de L´Osservatore Romano, igual es verdad. Yo no la he encontrado pero me parecería muy fuerte que Aciprensa se lo hubiese inventado, aunque son capaces. Lo más probable es que sea algo muy inexacto.
En realidad me resultaría sorprendente e increíble que un Obispo calificase seriamente la saga Crepúsculo de moralmente desviada.
En el caso de que fuera cierto que Monseñor haya hecho esas declaraciones tan precipitadas, entonces me costaría creer que se ha leído los cuatro libros de la saga.
A mí lo que me parece es que el éxito de Crepúsculo ha sido un auténtico milagro: es un milagro que hoy en día triunfe tan escandalosamente entre los jóvenes una historia de amor que ensalza la belleza, la grandeza y el poder del amor, un amor que lo da todo, que es capaz de sufrir y de morir por el ser amado, la fuerza de la familia, la amistad verdadera, el respeto a las tradiciones y a los valores, la virginidad hasta el matrimonio, la entrega, el autodominio, el control de los apetitos tanto en el tema del sexo, que es tratado con mucha delicadeza, como en el de la comida _los Cullen se alimentan sólo de sangre de animales contra lo que les pide su naturaleza_ , el control de la voluntad, la unión en la lucha contra el mal, el triunfo del bien. ¡El sagrado respeto por la vida humana!.
Los diálogos son profundos y trascendentes, la estética tiene una belleza descomunal, no hay ni una sola escena subida de tono, yo misma la he visto con mi hijo de 9 años, que le divierte muchísimo. Los personajes son vampiros y licántropos. ¿Y? ¿Son inmorales por sí mismas las criaturas mágicas como personajes de literatura?. Los libros de todos los niños del mundo están inundados de ellos desde tiempos ancestrales: brujas, vampiros, hombres lobo, trolls y demás monstruos... tan necesarios en la infancia y en la pre-adolescencia para entender el conflicto entre el bien y el mal.
En un mundo como el que vivimos, donde triunfa el nihilismo festivo, la pornografía a todos los niveles, donde no paran de hacer cine basura o sucio o vacío de contenido, de valores, intrascendente, todo a la vez, por fin arrasa algo que hace pensar y que hace ser mejor persona... es imposible que la Iglesia lo censure en serio, yo no me lo creo.
De ser verdad, no puede pasar de ser una opinión que se ha dado precipitadamente. Porque ¿dónde estaría la desviación moral?, yo no la veo.

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